"Más azul que el índigo", es el nombre de esta serie.
Sabiendo eso, pasemos a hablar un poco sobre esta serie.
La historia arranca en Tokyo, exactamente en una estación de tren.
Ahí aparece el protagonista: "Kaoru Hanabishi" (que nombrecito, no?), y éste encuentra a una muchacha vestida con un tradicional Kimono.
La muchacha parece confundida, y se nota que rompió una de las tiras de su sandalia. (Como no podía ser de otra forma) El protagonista se la arregla
y se ofrece a ayudarla.
La muchacha se llama "Aoi Sakuraba" y, para frustación, desilusión, dolor y llanto de el muchacho soltero y solitario que
protagoniza esta serie, ella se encuentra en Tokyo para encontrarse con su prometido (uh! golpe bajo!). Casualmente (obviamente ... no podía
ser de otra forma) la dirección a la que Aoi tiene que ir corresponde a un lugar muy cerca de la casa de Kaoru, por lo que él se ofrece a llevarla.
Sin embargo, el lugar que indica el papel los lleva a una especie de solar en la primera fase de construcción. Aoi queda consternada
y no sabe que hacer. Como está anocheciendo y hay augurios de mal tiempo, Kaoru la invita a pasar a su departamento (uh!).
Conversando con Aoi, ella le muestra una foto de su prometido. Una foto tomada hace muchos años, cuando Aoi y su prometido eran tan
solo unos niños. (Aquí se pone interesante, sigue leyendo por favor) Al mirar bien la foto, Kaoru queda perplejo. El niño de la foto es él (como no podía
ser de otra forma, jejeje).
Aoi y Kaoru fueron comprometidos por sus respectivas familias a una edad muy temprana. Con los años Kaoru dejo a su
familia (los "Hanabishi"), por el muy mal trato que le daban a su madre y por la crueldad con la que él era tratado por su abuelo. Y como fue
desheredado, se trasladó a Tokyo, donde estudia en la Universidad (pagándose sus estudios, su vivienda y su comida).
Aún cuando el compromiso oficialmente se rompió, Aoi fue criada y educada desde niña con el único propósito de convertirse en la esposa de Kaoru, y además
(hay que decir) que ella sigue enamorada del niño que conoció en su niñez.
Reconozco que el argumento hasta aquí es "original", aunque un tanto "clásico". Lo que sigue a continuación, ya es más
(por así decirlo) "normal". Obviamente un matrimonio como este cuenta con la decidida oposición de la familia "Sakuraba".
Kaoru ya no es el rico y prometedor heredero de los "Hanabishi", ahora es solamente un pobre estudiante que depende solo de él. Pero, (como no podía
ser de otra forma) aún así Aoi esta decidida a quedarse con él. La insistencia y la dulzura de la muchacha empiezan a ganarse el corazón de Kaoru y, ante la
insistencia de Aoi, su familia consiente (solo hasta por ahí) que estén juntos.
Pero, para vigilar a Aoi, llega Miyabi Kagurazaki. Una mujer elegante y eficiente que se había encargado de la educación de Aoi, y no solo eso,
sino que además se encarga de la administración de las empresas "Sakuraba". Ella en un principio desprecia a Kaoru (pero con el tiempo ...)
Bueno, la cosa es que, para guardar las apariencias, se mudan desde el departamento de Kaoru a una casita que (con el tiempo) se convertirá en
una pensión. En esta pensión, Miyabi será la "Karirin" (encargada) y Aoi la dueña. En ella (más bien dicho: afuera de la misma) Kaoru vivirá como inquilino (jeje).
Pero el plan no contaba con un factor que se da: "La pensión atrae a muchísimos clientes", y empezaran a aparecer algunos amigos de Kaoru, amas de llaves, otros
pariente e incluso una mascota.
Bueno, mejor la paro ahí, sino voy a terminar contandoles todo y esa no es la idea.
Vean la serie, consta solo de 24 episodios. Se las recomiendo, es una serie francamente bonita y divertida (aunque es de las de trama "clásica").
Como ya les conté y acabando con este review, "Ai Yori Aoshi" es una serie muy al estilo Love Hina, aunque mucho más tranquilo y con mucho humor.
Está basada casi completamente en las emociones de sus personajes y desarrollada con un argumento tal que, sin ser realista, tampoco está alejado de la realidad. |